domingo, 21 de febrero de 2016

7- Trabajo colaborativo en entornos virtuales


Los entornos virtuales de enseñanza y aprendizaje ofrecen oportunidades ineludibles para el desarrollo de proyectos basados en metodologías de enseñanza-aprendizaje y trabajo cooperativo.

La discusión y el intercambio se constituyen en escenarios de aprendizaje, y no solo en dispositivos para la apropiación de conocimientos, porque para que la interacción con otros posibilite avances en los aprendizajes y en la producción de conocimientos, se requiere la comprensión conjunta de lo que se aborda. Esto implica que cada uno de los que participan tenga en cuenta lo que el otro comprende para construir entre todos una visión compartida.

Por ello, colaborar y compartir con otros un itinerario común, lleva a considerar nuevas alternativas y re-elaborar ideas tanto para comunicarlas como para fundamentar lo que se propone a los demás, y es ahí, que la interacción entre pares resulta genuinamente significativa y se torna relevante para resolver problemáticas que supongan el descubrimiento y apropiación de ideas nuevas y complejas en un proceso común. Además, los conflictos que se producen en los procesos de colaboración se constituyen en legítimas situaciones de aprendizaje, cuando los estudiantes tienen que gestar procedimientos y estrategias para su resolución. La mediación con los pares es el medio adecuado para desplegar el potencial individual y grupal, incrementar los logros, la cohesión, y la solidaridad en tanto practica social.


El trabajo colaborativo en entornos virtuales:

El aprendizaje colaborativo en entornos virtuales no sólo implica la utilización de herramientas tecnológicas como: correo electrónico, foros de discusión (espacios de debate virtual), o intercambios sincrónicos en línea (chat) sino que promueve modos específicos de “aprender” y un ambiente pedagógico singular, en el que se enlaza y articula el conocimiento distribuido de y en cada uno de los actores (estudiantes y profesores) de diferentes latitudes gestando nuevas prácticas. Los participantes, a medida que trabajan entre sí y desarrollan habilidades de autorregulación, disminuyen su grado de dependencia respecto del profesor/tutor y añaden una dimensión cooperativa a sus acciones, lo que les proporciona una base para una mayor fortaleza y autonomía para el aprendizaje en solitario, en tanto característica del aprendizaje en la EAD

La cooperación, en los contextos educativos virtuales es construida; no es algo que se da naturalmente. Tiene que producirse en el conjunto de actividades de aprendizaje que realizan o pueden realizar los alumnos, y las relaciones sociales que se establecen en aula virtual Pero, ¿qué condiciones se requieren? ¿Cómo hacerlo?

Es necesario incorporar en el diseño de las situaciones de producción individual y grupal, la instancia cooperativa, lo que implica no solo incluir procedimientos y estrategias que faciliten: la interacción, la gestión del proceso de trabajo, así como las relaciones interpersonales y el sostenimiento del grupo en los objetivos propuestos; además tiene que prevalecer una concepción pedagógica de confianza, reciprocidad y tolerancia.

Este tipo de trabajo no debe convertirse en una distribución o reparto de tareas en compartimientos estantes sino que cada miembro deberá involucrarse y cooperar en la tarea del otro, entendiendo que en definitiva se está construyendo un proyecto común. El éxito del equipo únicamente se conseguirá si todos los miembros del mismo equipo asimilan los objetivos que se están planteando y aprenden alguna cosa como equipo.

La actividad se centra en «enseñarse» los unos a los otros, y asegurarse de que cada miembro del grupo ha conseguido un dominio de la totalidad del contenido. Es importante que la tarea planteada para todos sea realizada de forma compartida y todos puedan responder a una evaluación individual sin la ayuda del equipo.

Autores como Johnson y Johnson (1989), Slavin (1990), y Echeita (1995) coinciden en que la existencia de una tarea de grupo comporta que los miembros deben trabajar en condiciones adecuada para resolver un problema de manera conjunta, teniendo en cuenta que cualquier tarea no es apropiada para favorecer el aprendizaje cooperativo.

La resolución de problemas de forma compartida permite adquirir habilidades como: el intercambio de ideas, la negociación de puntos de vista diferentes, la confrontación en posturas opuestas, la resolución de conflictos positivamente, etc. En definitiva, el trabajo cooperativo favorece la integración de una serie de conocimientos, habilidades, aptitudes y actitudes consideradas importantes como aproximación a aquellos requerimientos que plantea el mundo laboral actual.



Principios del trabajo colaborativo en entornos virtuales

El trabajo en equipo se fundamenta en el logro de un objetivo común mediante un intercambio que comporta trabajo individual y compartido. Esto implica la adquisición y la puesta en práctica de los conocimientos, actitudes y habilidades configurados en los en tres ámbitos siguientes:

Para poder trabajar de manera eficaz y eficiente, los procesos de comunicación e interacción que se generen entre los miembros tienen que basarse en las siguientes premisas:

• La comunicación debe ser frecuente y rápida. El contacto entre los miembros tiene que ser continuado y es importante poder conseguir un sistema rápido y ágil, que no suponga un coste de tiempo y energía añadido sino que favorezca y dinamice el funcionamiento y la tarea del equipo.

• La exposición de las ideas por parte de los miembros del grupo tiene que ser clara a fin de poderlas compartir y evaluarlas conjuntamente.

• Las afirmaciones que se hagan, las sugerencias y las opiniones, deben estar justificadas mediante argumentaciones y razones, a fin de que puedan ser criticadas de forma constructiva por el resto de miembros del grupo.

 • Es importante ir acordando y fijando un sistema de intercambio de información constante que permita ir elaborando, organizando y revisando progresivamente esta información. Este intercambio es acumulativo, el grupo discute para construir conocimiento común mediante la elaboración de la información acumulada.

El intercambio de información debe ser exploratorio, es decir, las ideas de los demás serán tratadas de forma crítica y constructiva. El conocimiento se justifica más abiertamente y los razonamientos que van haciendo los distintos miembros de grupo son más explícitos.

El objetivo que se persigue no se obtiene de la suma de las argumentaciones y las razones de cada uno, sino que estas ideas son la base sobre la que hacer evolucionar el trabajo conjunto.

• Al iniciar el trabajo en grupo es importante clarificar qué mecanismos y/o canales de comunicación e intercambio de información son los más adecuados en cada momento de elaboración del proyecto en función de la tarea que se está realizando: - Chats: facilita establecer procesos de comunicación ágiles que buscan llegar a acuerdos y resoluciones de forma rápida y puntual. - Correo electrónico: permite elaborar la información que uno recibe, invertir más tiempo y, por lo tanto, tratarla con mayor profundidad. - Documentos compartidos: comporta trabajar con la información de forma más elaborada, reflexiva y mayor detalle. - Encuentros virtuales: establecer encuentros de forma fija y periódica para generar confianza, asignar el trabajo entre los miembros, realizar un seguimiento de la evolución de trabajo, etc.

Conseguir que todos los miembros compartan toda la información y que tengan en consideración las sugerencias de aquellos que aportan nuevos elementos para la reflexión.

Valorar la capacidad de llegar a un consenso cuando es necesario llevar a cabo una acción. No conformarse en estar todos de acuerdo o en desacuerdo sino esforzarse en argumentar las razones que soportan nuestra opinión.

Veamos este video sobre “El Trabajo Colaborativo” presentado por Educar Chile en su canal de YouTube:



REFERENCIAS:







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